Guía de compras

Básicos: esponjas de maquillaje


Cuando pensamos en esponjas de maquillaje enseguida visualizamos las clásicas de látex y  forma triangular o redonda. Por lo general son baratas y fáciles de conseguir en farmacias y perfumerías, pero es importante saber cómo usarlas y para qué sirven exactamente. A su vez, desde hace dos años, salió a la venta la nueva generación de esponjas, que prometen una mejor aplicación y multifuncionalidad. A continuación les comparto algunos consejos sobre el uso de ésta herramienta y la información sobre las nuevas propuestas.

– Las clásicas esponjas no son recomendables para aplicar base líquida, porque absorben la mayor parte del producto y nos hacen desperdiciar material. Por otro lado, sí son recomendables para bases cremosas, ya que facilitan la aplicación del producto.
– Una vez que terminamos de aplicar la base y queremos suavizar la textura de la piel podemos utilizar una esponja. Para hacerlo debemos pasar la esponja sobre el rostro ejerciendo una mínima presión.
– No es recomendable guardar las esponjas clásicas por mucho tiempo (incluso es mejor tirarlas después de cada uso) ni compartirlas, ya que se contaminan con bacterias y puede traernos problemas en la piel.
– Cuando advertimos que las esponjas comienzan a romperse es tiempo de reemplazarlas, por eso recomiendo no utilizarlas muchas veces. Las clásicas triangulares son baratas y es mejor utilizar una nueva.

La nueva generación de esponjas, que comenzó con el lanzamiento de Beauty Blender, intenta prolongar la vida útil del producto al mejorar, entre otras cosas, la forma y el material del que están hechas (no contiene látex y es antialérgica). Otras marcas, como Sephora y Sonia Kashuk, no tardaron en sacar a la venta sus propias versiones que, como se ve en la foto, tienen algunas diferencias con la original.
Quienes comercializan éstas nuevas versiones prometen una aplicación pareja, sin marcas y acabado profesional. La textura y forma de la esponja permite alcanzar zonas de la cara en las que el pincel no llega con precisión, ya que se adapta a cada tipo de rostro. La suavidad del material, en teoría, deja un acabado similar al del maquillaje aplicado con aerógrafo.
En lo personal tuve la posibilidad de comprar la versión de Sephora y me gusta mucho. La utilizo para esfumar el rubor y el bronzer, para suavizar las líneas y mejorar la terminación de la base. Es importante lavar éstas esponjas como se indica en cada envase y Beauty Blender vende un líquido especial para hacer el trabajo más sencillo. A la hora del secado, lo mejor es lo natural, con aire fresco.

Espero que el post les haya resultado útil y si tienen alguna duda pueden dejarme un comentario.

Gracias!


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